Relación calor y puertas automáticas de garaje

relación calor y puertas automáticas de garaje

Relación calor y puertas automáticas de garaje

En pleno verano, las altas temperaturas toman un papel protagonista y hay que saber combatirlas. Son muchos los objetos, pero sobre todo algunos mecanismos, los que en algún momento pueden llegar a no llevarse bien con el calor excesivo. En verano, cuando el calor aprieta, tienes que cuidar todo aquello que te rodea y que es necesario en tu día a día. Es ahí cuando llegamos a hablar del garaje. Es probable que de él entres y salgas varias veces al día, con lo que es normal que quieras que todo funcione a la perfección. La relación calor y puertas automáticas de garaje puede llegar a complicarse en algún momento puntual, generando algunos errores. Te dejamos algunas de las cosas que puedes notar y que no deberías dejar pasar.

Algo más sobre la relación calor y puertas automáticas de garaje

1 – El motor comienza a funcionar y se para: Esto puede ocurrir, especialmente, con aquellos motores que no están preparados para asumir lo que genera un uso intensivo. Cuando estos motores están expuestos de forma continua a la incidencia del sol, pueden llegar a sobrecalentarse. De esta manera, los motores cuentan con un termostato que lo que hace es cortar el suministro eléctrico en el momento en el que la temperatura supera de manera considerable aquella que es considerada como óptima. De ahí que veas que el motor no funciona y esté parado hasta que vuelva a enfriar. Cuando llegas a sufrir este problema, tienes que buscar una solución porque es probable que pueda llegar a repetirse. Quizás te compense cambiar el motor por uno que esté preparado para asumir una mayor actividad. Si no estás dispuesto, lo que debes hacer es tratar de enfriar el motor lo máximo que puedas. 

2- Las bisagras presionan: Puedes encontrarte en una situación en la que tu puerta no termine de cerrar del todo. Es cierto que esto puede deberse a diferentes situaciones, pero una cosa que tienes que tener muy en cuenta es el hecho de que el calor dilata y esa dilatación puede afectar de manera considerable a las bisagras, que pueden pasar a ejercer una importante presión sobre la puerta. Aquí puedes tener una de las razones por las que el motor no logra cerrar la puerta completamente. Como ves, la relación calor y puertas automáticas de garaje, en algunos momentos puntuales, puede no ser la mejor. 

Algo que ayuda a no sufrir exceso es elegir una puerta de garaje de la máxima calidad. En INMAPE ofrecemos a nuestros clientes los mejores productos y un servicio de instalación, mantenimiento y reparación. Escoge lo que mejor se adapte a tus necesidades y ten en cuenta una cosa… ¡La relación calor y puertas automáticas de garaje también puede ser buena!   

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